Un buen desayuno = Un buen día

¿Alguna vez te preguntaste cómo debe ser el desayuno ideal que te ayude a aguantar toda la mañana? Esa es una duda que muchos tenemos a la hora de salir de la cama.

El desayuno es la comida más importante del día .. ¿Por qué? Debido a que es la primera comida después del ayuno nocturno y afecta de diversas maneras a nuestro organismo:

  • Nos brinda energía para todo el día, especialmente para la mañana y nos ayuda a llegar al almuerzo.
  • Influye en nuestro estado de ánimo.
  • Nos ayuda a comer menos cantidad a lo largo del día, ya que nuestro cuerpo no detecta carencias.
  • Incide en el rendimiento físico y mental.

El desayuno nos brinda toda la energía necesaria para afrontar la jornada de trabajo o de estudio y nos permite regular los niveles de azúcar en sangre. Pero debemos afrontar una realidad, que es que tampoco disponemos de tanto tiempo como para ponernos a cocinar a esa hora de la mañana o ponernos a pensar qué desayunar. 

Por eso aquí te dejamos unas ideas para que puedas escoger el desayuno ideal de manera sencilla...

¿Cómo se compone el desayuno ideal?

El primer consejo que te vamos a dar es que el desayuno debe ser consumido con calma. Debemos sentarnos y no estar a las apuradas o a las corridas. El hecho de no desayunar significa que iniciaremos nuestro día con muy bajos niveles de azúcar, lo que posteriormente nos hará querer consumir una dosis de azúcar que probablemente nos sea más perjudicial que beneficioso.

Los carbohidratos y el azúcar deben estar presentes en nuestro desayuno, pero no en exceso: se deben evitar la gran cantidad tortas, cereales con azúcar, panes y magdalenas. También es necesario reducir la cantidad de alimentos grasos como los huevos fritos, la panceta o las salchichas.

Para beber en tu desayuno, te recomendamos una taza de café, de té o de leche. Acompañado de un vaso de jugo de naranja y otro de agua mineral, ya que ambos completarán los líquidos necesarios para el desayuno. Otra opción pueden ser los yogurts o bebidas de vegetales (de avena, arroz, etc.), acompañados con cereales. 

Para comer te recomendamos tostadas acompañadas con mermelada o dulce de leche o simplemente solas. Otra opción pueden ser los frutos secos (pueden ser crudos, molidos o picados), frutas secas (como los higos, ciruelas, pasas, etc.) o frutas frescas (manzana, kiwi, frutillas, etc). 

En el caso que nos apetezca sumar alimentos salados en nuestro desayuno, podemos hacer algo tan sencillo y delicioso como un sandwich caliente. E incluso, si disponemos de más tiempo... ¡podemos agregar huevo a nuestras recetas: huevo revuelvo con panceta, jamón o lo que tengamos en nuestra heladera! pero siempre recordando que no en exceso y no de manera periódica. 

Ahora que ya conocés estos tips... ¿qué estas esperando para probar estos alimentos y comenzar el día con más pilas y energía?

Fuente: http://www.imujer.com/



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